ALTARES

 

 “Conozco pues los peligros de lo blanco. Creo que conozco los peligros de una obsesión por lo blanco, que atrae hacia algo tan puro, tan total en su inmersa posibilidad de que resulte uno transfigurado, cambiado, convencido de que puede volver a empezar".

Edmund de Waal

El oro blanco - Historia de una obsesión

 

Un aura sagrada y particular envuelve cada escena. El color blanco otorga un carácter meditativo y acentúa el aspecto ritual. Pero en estos altares no se venera ningún objeto de culto, sino que se reconocen envases descartables, de uso cotidiano. El enaltececimiento del objeto de plástico evoca un culto por lo mundano. Produce desconcierto. Aquel extrañamiento crea un realismo mágico donde lo sagrado y lo profano se confunde. El plástico parece transformarse en delicada porcelana, las flores en papel, la fotografía en pintura. 

Extraño universo, que se encuentra en un límite, al margen de lo real.