RITUALES

 

La puerta de entrada se cierra y se queda esperando la próxima visita. Me angustio cada vez que me voy de su casa dejándolo sólo. Con esta serie quiero reflejar la soledad con la que se enfrenta mi padre, a los noventa y dos años, con una cotidianidad que se hace cada día más difícil. Convive con recuerdos que invaden su espacio y un presente que se vuelve cada vez más incierto. Una vida con muchísimos proyectos y logros disminuye poco a poco en su intensidad. Transmitir estas sensaciones con mis fotos me ayuda a acompañarlo.